Las personas físicas tributan a través del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), mediante la declaración de la renta anual.
En el caso de los rendimientos del ahorro, como intereses, dividendos o plusvalías, se aplican los siguientes tipos impositivos:
Ponemos un ejemplo:
Si una persona obtiene 10.000 € de rentas del ahorro, tributará así:
- Sobre los primeros 6.000 €, se aplica el 19 % 1.140 €
- Sobre los 4.000 € restantes, se aplica el 21 % 840 €
En total, la cuota final será de 1.980 €, no de 2.100 €, ya que los tramos se aplican de forma progresiva, no sobre el total.